INFORMACION COMPLEMENTARIA:
— Campaña promovida por Fundación EQUITAS
"Pedimos una Evaluación Internacional de la PSU"— Campaña promovida por Fundación EQUITAS
"Manifiesto por la Educación Superior"— Entrevista de
"CNN al presidente de la FUC sobre la evaluación de la PSU— Crónica de La Nación titulada
"Confech pide antecedentes de auditoría a PSU.

Es diciembre y nuevamente asistimos al debate sobre la PSU. Este año, la polémica gira en torno al sesgo de género en sus resultados, cuestión que ya había sido levantada por el informe de la OECD sobre la Educación Superior en Chile. Y ya hay quienes nos sugieren buscar en las capacidades de las propias mujeres –como antes en las de los más pobres- las explicaciones para sus menores puntajes. Paradojalmente, ellas tienen en promedio mejores notas en la educación media y una vez en la universidad exhiben mejores calificaciones y mejores tasas de retención en primer año que los varones.
Podemos dejar que el debate se apague y retomarlo una vez más el próximo diciembre, sin haber hecho nada por responder una pregunta fundamental: ¿puede una prueba de tan altas consecuencias para el futuro de quienes la rinden, desmarcarse de los estándares consensuados internacionalmente para este tipo de instrumento y no cumplir con las especificaciones de equidad que exigen definir explícitamente las directrices para abordar las diferencias culturales y de género, además de limitar la incidencia de las diferentes oportunidades de aprendizaje?
Una respuesta afirmativa no es sólo políticamente incorrecta, sino escandalosa, tanto como la forma en que se distribuyen los mejores y peores resultados que cada año alimenta los titulares. De ahí la importancia de centrar la discusión en el tipo de instrumento de selección universitaria que el país requiere dada la gran disparidad de la calidad educacional que nos afecta. Evaluar esto con seriedad exige contar con una auditoría internacional independiente, realizada en base a procedimientos abiertos, transparentes y con resultados públicos, garantizando el acceso oportuno a los informes que genere.
Diversas instituciones, investigadores independientes y líderes estudiantiles se sumaron a la campaña que con este fin iniciamos en diciembre del año 2008, en medio de la polémica entonces provocada por las brechas de puntaje entre establecimientos particulares y municipales. Pero la demanda es más antigua: parte el 2003, con el cambio de la PAA a la PSU. Entonces ya se discutía la necesidad de contar con un instrumento de selección estandarizado de mejor capacidad predictiva, que permitiera superar los sesgos socioeconómicos y de género evidenciados por la prueba de admisión anterior. Siguiendo la prensa de diciembre de los últimos siete años, es claro que esto no ha ocurrido.
Por el contrario, las brechas de rendimiento entre los alumnos de colegios municipales y particulares han crecido progresivamente a medida que se han ido incorporando en la PSU los contenidos "mínimos" de la enseñanza media. Con esto, la actual prueba puede resultar útil como evaluación de lo aprendido en la enseñanza media –lo que correspondería a un SIMCE de cuarto medio- pero, dada su baja capacidad predictiva, deja serias dudas respecto a su idoneidad para capturar aquellos contenidos y habilidades necesarios para el éxito en la etapa universitaria.
Es impresentable que la evaluación internacional siga postergándose o manejándose entre cuatro paredes. Una sociedad democrática, que cree en la igualdad de oportunidades, no puede quedar indiferente ante la actual distribución de los puntajes que determinan las oportunidades de acceso a las mejores y más prestigiosas universidades nacionales, las que a su vez abren las mejores oportunidades laborales y de ingresos futuros. Es responsabilidad de todos dar a las próximas generaciones garantías para una acceso al sistema universitario en base al mérito, contribuyendo al mismo tiempo al fortalecimiento del rol de las principales universidades como instituciones plurales y abiertas, capaces de atraer e integrar a todos los sectores, sociales y culturales del país.